(Post 7)
Cuando era erasmus en Heriot-Watt University, vivía en una residencia donde la cocina era compartida. Mis compañeros eran de diferentes nacionalidades y, entre ellos, había un francés. Un amigo colombiano y un amigo de Albacete cenaban conmigo a diario en mi cocina porque la suya olía fatal por culpa de sus compañeros chinos. El caso es que mi compañero francés era muy arisco y le costaba mucho saludar. Siempre que entraba le criticábamos (“mira qué cara tiene”, “madre mía se cocina pasta sin nada, qué tonto”, “qué arisco es!).
Bueno, pues un día nevó una barbaridad.
En esta foto caí vencido en una batalla de nieve. En fin, a lo que iba: ese día de tanta nieve salimos todos a pasear y jugar un poco. Coincidimos con el francés cerca de la residencia y, desde unos 20 metros, cogió una bola de nieve y dijo (en castellano): “¡Españoles, hijos de puta, sé español!” y nos tiró la bola…
Nos quedamos blancos!! Así que mi consejo erasmus es que cuidadito con lo que se dice delante de quien sea.
Cuando finalizó el trismestre el francés se cambió de residencia. Por lo que tengo que confesar que soy una de esas personas que ha practicado mobbing al menos una vez en su vida!!! Sin duda merezco la soledad más absoulta en Glasgow…
