Bueno, hoy que es domingo, mi casa por fin es una casa, y Alicia está leyendo unos apuntes, aprovecho para escribir lo que han sido mis primeros días.
Llegamos el miércoles por la tarde, aunque parecía noche. Aquí pongo una foto de Alicia en el avión.

Al llegar a casa, el casero nos estaba esperando con su hija. Los dos estaban un poco fastidiados por cómo la anterior inquilina habia dejado el piso, y estaba limpiando intentando dejarlo algo presentable. Pero era imposible: los pies se pegaban al suelo, las paredes tenían huellas de manos por todos lados, la moqueta necesitaba cuatro aspiradoras, las almohadas eran inservibles, el microhondas era un pozo de mierda, los azulejos de la ducha estaban negros,…
Aunque soy consciente de que la mayoría de pisos para alquilar en el Reino Unido son así, firmé el contrato con la mano temblando y el casero y su hija se fueron después de explicarme cómo funcionan los calefactores (aunque tampoco lo tenían muy claro). Cuando salieron por la puerta, Alicia, que no había dicho casi nada, se puso la cinta de John Rambo en la cabeza y dijo: hay que comprar tal producto para esto, lo otro para aquello, primero esta habitación, luego la otra,… Con las maletas sin deshacer, me llevó arrastrando y totalmente desanimado por las tiendas del centro comprando productos en las tiendas de todo a 1 Pound, y bueno,… dos días después mi casa por fin era una casa. Ahora estoy realmente contento, es muy muy céntrica, junto a las tiendas, restaurantes, pubs, estaciones de tren, taxis, metro,…
El producto estrella: Cilin Bang, o como se escriba. Lo limpia todo y, si no, rompe la pintura y la suciedad se va con ella.
Más adelante contaré nuestros días de turismo: Glasgow y Edimburgo.
Hagamos una plegaria en favor de Alicia, que me ha construido un hogar.